Debemos informar que, después de casi 4 horas de trabajo, no pudimos avanzar mucho para llegar a un acuerdo con los administradores del Conservatorio. Esto se debió, sobre todo, a que la mayor parte del tiempo la invirtieron en darnos un panorama -con números muy generales que se limitaron a ingresos anuales, egresos y rubros de magnitud semejante- de la alarmante situación financiera de la institución, lo mismo que de las penurias que la administración pasa siquiera para reunir el dinero de los salarios de los trabajadores y maestros. Se nos explicó, por otra parte, que las obras de restauración y construcción que se han puesto en marcha en las distintas dependencias conservatorianas son financiadas con recursos federales de los llamados «etiquetados», es decir, que no pueden ser gastados en otra cosa que no sean dichas obras.
Nada de esto es nuevo para nosotros. Es una historia que nos trataron de vender administraciones anteriores de manera que, desde 2010, la situación es «simplemente insostenible». Una vez más, solicitaron nuestra comprensión y apoyo para salvar al Conservatorio de la ruina inminente. No obstante, cuando les solicitamos de nueva cuenta que trasparentaran en detalle el gasto corriente y los salarios de los administrativos, se negaron terminantemente; situación que calificamos de improcedente en vista de la cooperación que nos solicitaban. De igual modo, nos molestó que pretendieran dar por terminada la reunión sin siquiera haber escuchado nuestra demanda de aumento salarial la cual es, inicialmente, de un 12% de aumento aplicado al salario, retroactivo al mes de febrero del presente 2013. Dicha demanda parte de nuestro análisis de la inflación no subyacente del índice de precios al consumidor.
La contraparte declaró que se llevaría la propuesta para estudiarla después de haberla escuchado, y que las pláticas se reanudarían el próximo lunes.
Antes de partir, se les hizo saber que de ninguna manera considerábamos lógica su pretensión de esperar comprensión de nuestra parte mientras no exista transparencia en la administración del Conservatorio, sobre todo en el rubro de los salarios del personal administrativo; dada la sospecha expresada por ustedes, la comunidad sutraconista de la cual somos portavoces, de que los miembros del Consejo se asignan un salario.
Ante la amenaza por parte de los miembros del Consejo de cerrar por falta de recursos el Conservatorio, y tomando en cuenta los planes de expansión que contempla la institución, se les solicitó su renuncia para que personas con capacidad y deseo suficientes para sacarla adelante tomaran su lugar; y se les recordó que en esta escuela ninguno de ellos ha invertido un centavo, y por esa razón ninguno arriesga nada de su patrimonio personal.
Agradecemos una vez más su apoyo, el cual nos sostiene durante este desgastante y difícil proceso.
Atentamente
La Mesa Directiva del SUTRACON.
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